sábado, 23 de enero de 2010

LAS ENSEÑANZAS DEL BAMBOO

Hay algo muy curioso que ocurre con el bambú japonés y que lo transforma en no apto para impacientes. Uno siembra una semilla, la abona, y se ocupa de regarla.
Durante los primeros meses no sucede nada apreciable. En realidad no pasa nada con la semilla durante los primeros siete años. A tal punto que un cultivador inexperto estaría convencido de haber comprado semillas infértiles. Sin embargo al séptimo año y en apenas seis semanas la planta de bambú crece 30 metros de altura.
¿Tardó tan solo seis semanas en crecer? No, la verdad es que se tomó siete años en desarrollarse. Durante ese tiempo el bambú estaba generando un complejo sistema de raíces que le permitirían sostener ese crecimiento.Sin embargo en la vida cotidiana, muchas veces queremos encontrar soluciones rápidas, triunfos apresurados, sin entender que el éxito es el resultado del crecimiento interno y este requiere de tiempo. Quizás por la misma impaciencia muchos abandonan justo cuando estaban por alcanzar la meta.Sólo llegan al éxito aquellos que luchan de forma coherente y perseverante. El triunfo no es mas que un proceso que exige aprender nuevos hábitos y nos obliga a descartar otros.
Perdemos la fe cuando los resultados no se dan en el plazo que esperábamos, abandonamos nuestros sueños. Propongo recuperar la perseverancia...Si no consigues lo que anhelas no desesperes, quizá sólo estés echando raíces!!!!

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